miércoles, 1 de junio de 2011

asi como lo soñaste

Ahora con la alteración genética para prevenir enfermedades y curar otras antes de nacer, la humanidad se cuestiona si el mundo ahora pertenecerá a quienes se encuentren genéticamente manipulados para triunfar.
NUEVAS TECNOLOGIAS REPRODUCTIVAS Y BIOÉTICA
La investigación genética está produciendo una verdadera revolución e influyendo en la vida de hombres y mujeres. Su desarrollo e implementación ha permitido no sólo solucionar la infertilidad de millones de parejas o mejorar y predecir enfermedades, sino también ha procurado las herramientas necesarias para que el ser humano transforme su propia especie, con los riesgos que ello comporta.

Hasta hace poco más de dos décadas, la procreación, es decir, los procesos de fecundación, de gravidez y parto, sucedían exclusivamente en el cuerpo femenino. El avance científico-tecnológico aplicado a la reproducción biológica humana ha producido cambios profundos en este sentido que han dado origen a nuevos fenómenos: la fecundación "in vitro"; los bebés "probeta", el arriendo de úteros, el congelamiento de embriones, entre otros.

El desarrollo de la ingeniería genética y sus posibilidades de manipulación de los genes representa esperanzas y amenazas para la humanidad en la medida que, por una parte, aportan perspectivas nuevas para la cura de enfermedades, medicamentos y producción de alimentos y, por otra, el peligro de hacer mal uso de esas posibilidades al intervenir el genoma humano, es decir, el conjunto de genes que conforman la especie humana.

La bioética, disciplina orientada a evaluar críticamente el desarrollo de las biotecnologías y su impacto en el ser humano, tiene distintas miradas y perspectivas dependiendo de la cultura de la sociedad de donde emerge o de la disciplina (medicina, teología, filosofía) de quien manifieste una posición determinada.

Desde el movimiento de mujeres, desde el feminismo, existen distintas posiciones en relación a la bioética, algunas contrarias a la reglamentación de cualquier biotecnología y otras que exigen el control de esas biotecnologías por las mujeres ya que, según esa corriente, pueden garantizar su libertad y autonomía.

La revolución de las biotecnologías es, indudablemente, uno de los grandes problemas al que se ve enfrentada la humanidad y que, de manera muy particular, afecta a las mujeres.

Abrimos el debate sobre estos temas e invitamos a lectoras y lectores a aportar información, a escribir sus reflexiones, vivencias y perspectivas.


miércoles, 18 de mayo de 2011

O___O
http://youtu.be/MptNroaBJO0




Se ofrece "Bebés a la carta"

Por poco más de catorce mil euros se puede encargar un "bebé a la carta". Un bebé con el color de piel, de ojos y de pelo, y del sexo que desean los padres. La técnica está siendo practicada por una clínica de fertilidad en Los Ángeles, EEUU, donde ya se espera el nacimiento del primer bebé "a la medida", para el próximo año.
La técnica utilizada es similar a otras que ya se usan en reproducción asistida, y es la misma que se utiliza para la prevención de malformaciones o para el control de ciertas enfermedades hereditarias, como es el caso de algunos tipos de cáncer, o de una fibrosis quística. Solo que ahora se selecciona los embriones para conseguir al "bebé perfecto". La preselección genética de embriones, en España, sólo está permitida por motivos de salud, para que el futuro bebé pueda servir de donante y curar a otros bebés gravemente enfermos, y no para determinar sus rasgos estéticos y el sexo.
Elegir un bebé según la estética que quieran los padres es una realidad y ya está generando interés y polémica. ¿Qué harán con los embriones no seleccionados? Me refiero a los que no sean seleccionados por no ofrecer el perfil genético del bebé deseado. Cuando se hace una selección de embriones, se implanta en el útero de la madre sólo los que tengan las características deseadas. Me pregunto también si no estarán con eso promoviendo la discriminación racial. ¿No estamos permitiendo demasiada manipulación de la naturaleza humana?

El resultado de un reciente estudio aplicado a una muestra de mil personas, y realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, revela que un 13 por ciento de los encuestados estaría interesado en utilizar esta técnica para conseguir
bebés más inteligentes, y un 10 por ciento estaría de acuerdo en utilizarla para seleccionar a los embriones que serán más altos al llegar a la edad adulta.
Es inevitable que se cuestione la moralidad de esta práctica y los intereses despertados. El bebé no es un producto ni una mercancía que se puede elegir según el diseño y la forma que presente.
¿Es ético modificar el genoma humano o jugar con la leyes de la herencia? La sociedad hoy permite que no nazcan niños que habrían sufrido problemas de salud debido a su dotación genética o por mutaciones y que se seleccione a los sanos. Sin embargo llegamos a arenas movedizas si nos preguntamos a nosotros mismos si sería igual de aceptable elegir los embriones según tuvieran predisposición o no a enfermedades graves, como el tener algún gen relacionado con tener cáncer en el futuro.

Sin embargo, ¿es ético elegir el sexo del niño, o su color de pelo u ojos según criterios no médicos, sino cosméticos o de gusto personal? ¿Nos sería posible decidirnos por un niño que no tenga los pies planos, dientes torcidos o miopía? ¿Elegiríamos un hijo más alto o más inteligente si estuviera en nuestra mano?
Recuerdo Gattaca. Es una película excelente, en la que Ethan Hawke lucha por demostrar que puede lograr lo que se proponga, que es tan válido como aquellos a quienes se considera perfectos.
En el futuro que presenta la película los humanos son seleccionados eliminando de sus genes el más mínimo defecto. Son hijos de sus padres, pero están limpios de cualquier error, son perfectos, sanos, guapos e inteligentes. Pero algunos, como el protagonista, han nacido sin ser manipulados correctamente. Y son marginados por no ser supuestamente perfectos.
A pesar de lo que hoy hemos visto en las noticias y leído en los diarios, si entramos en la página de la clínica Fertility Institutes se explica claramente que han suspendido el proyecto de selección “cosmética”. Ante la avalancha de críticas y el impacto mediático se limitarán a realizar estos análisis en el caso de personas con albinismo u otros desórdenes de pigmentación ocular.
El cada vez mayor conocimiento de la genética abre miles de posibilidades tan interesantes como preocupantes, así que dejo la pregunta aqui ¿vosotros eligiríais un bebé a la carta?




A raíz de la polémica generada, la clínica ha decidido suspender el servicio de “Bebés a la carta”, manteniéndolo solamente en el caso de trastornos puntuales como por ejemplo el albinismo u otros desórdenes genéticos de la pigmentación de la piel u oculares.
Desde luego, siempre nos quedará la duda de si ha sido todo una maniobra publicitaria o anuncian suspenden el servicio pero en realidad no lo hacen. Lo importante es que la reacción general haya sido de profundo rechazo ante la idea de crear “bebés cosméticos”.
Recordemos que el diagnóstico genético preimplantacional consiste en una técnica de selección de embriones mediante la cual se analiza cada embrión para detectar enfermedades de origen genético e implantar en el útero materno aquellos que están libres de ellas.
Muchos consideramos esta técnica como un gran avance de la medicina reproductiva capaz de salvar vidas, sin embargo cuando se trata de elegir un color de ojos, un determinado color de pelo o la altura, lo consideramos una aberración genética que esperemos no prospere.
En la mayoría de los países europeos se ha dado luz verde a esta práctica sólo por motivos salud, sin justificación para motivos de otra índole donde entra en juego la elección de la apariencia física. Sin embargo, en los Estados Unidos no existe esta prohibición.
Me temo que lamentablemente el nacimiento de los bebés a la carta es sólo cuestión de tiempo.